Puntos de donación

Cuando ya teníamos las galletas, el primer punto de donación y lo recaudado con las primeras donaciones, pensamos que con eso no era suficiente; necesitábamos disponer de más puntos de donación para poder cubrir las necesidades del comedor social.

Así que preparé todo lo necesario: cesta con galletas, hucha y cartelito.

El primer sitio al que fui fue la tienda Más que café en Torrelodones, cuya propietaria, Ruth, enseguida dijo que sí, que le encantaba la idea, y eso que ella también vendía sus propias galletitas. Rápidamente hizo un hueco en su mostrador para poner la cesta con la hucha y el cartel. Siempre se lo agradeceré, porque fue la primera persona, aparte de la familia, que confió en el proyecto, y desde entonces no ha dejado de ayudar. Ruth también me recomendó que abriese una página en Facebook para que la gente conociese el proyecto, y fue un éxito: ya contamos con más de 1300 seguidores, a los que informamos de todas las noticias relacionadas con La Galleta Solidaria. Además, cuando entregamos la comida grabamos vídeos para que todo el mundo pueda ver qué hacemos con los euros de las galletas que compran.

A partir de ese momento empezamos a buscar más puntos de donación: estancos, farmacias, restaurantes, peluquerías, empresas como el Grupo Reacciona o The Global Media Group, la Universidad Europea... Actualmente tenemos más de 20 puntos de donación.

También vendemos galletas en el mercadillo de Torrelodones. Cada tres meses, el Ayuntamiento de Torrelodones organiza un mercadillo popular y nos facilita muy amablemente un puesto de donación. Ya hemos acudido en diez ocasiones, en las que de media vendemos unas 900 galletas.

En diciembre de 2013, el banco Wells Fargo nos pidió que le representáramos en el mercadillo solidario que organizan todas las Navidades en Torre Picasso. Y en un día vendimos más de 1000 galletas. Y seguimos repitiendo con ellos.